Las piedras pertenecían al que las encontraba

Las piedras pertenecían al que las encontraba

-La Necrópolis fue descubierta de manera accidental en 1868. Un recolector de plantas medicinales llamado Luís Reyes, y conocido como el «Calabozos», al ir a arrancar unas hierbas se encontró con un agujero tan grande como su persona. Al principio se asustó. Después le echó arrojo y miró en su interior. Cuál fue su sorpresa al comprobar que entre las piedras había varias ánforas y monedas desperdigadas alrededor de una tumba que le impresionó profundamente. Descubrió otro mundo, sin duda. El resto lo sabéis porque el hombre no ha dejado de excavar y vendernos lo que ha ido descubriendo.

Entonces ¿fue en ese pozo donde se encontró a las tres mujeres que hay en la entrada?

-Así es. Las Matres Aufiniabus. Tres diosas celtas de origen germánico que velaban por la protección del hogar, la enfermedad y la pobreza en casa de nobles romanos y que hoy velan este hogar —decía vanagloriándose por su regalo de bodas.

En aquellos tiempos las leyes estaban claras. El que encontraba una piedra en su propiedad se la quedaba.