Perfil grafológico de algunos candidatos a las elecciones municipales 2019

perfiles grafologicos valencia

Perfil grafológico de algunos candidatos a las elecciones municipales 2019

Nuevos comicios y nuevo reto. Tras el resultado de las autonómicas, hay que encarar las elecciones municipales y elegir. El partido, el conjunto de hombres y mujeres que lo integran, la ideología, las propuestas, las medidas y la capacidad de compromiso para cumplir lo prometido decantan nuestra elección. Sin embargo, la figura que está al frente de todos ellos, el líder, en este caso el alcalde, es un elemento clave y determinante para mostrar nuestra simpatía. Existen numerosos sondeos que hablan sobre las características que piden los electores a sus candidatos, cualidades que se convierten en valor tanto para votar como para defender ante otros nuestra decisión. En términos generales lo que quiere la mayoría es que el líder sea: honrado, esté preparado y sea una persona cercana. Pero también, que cuente con herramientas de negociación, versatilidad, motivación, afabilidad, credibilidad, apertura mental y energía…, para llegar a la meta con holgura y éxito.

Nos hemos propuesto acercarnos a los candidatos y observar dichos rasgos desde otra perspectiva. Desde la que brinda como técnica de observación y de interpretación de la escritura la grafología. Nuestro objetivo no es explicar la personalidad, su evolución, los puntos fuertes o débiles de los candidatos, sino ver qué rasgos de los solicitados hoy por los electores encontramos en nuestros políticos a través de su escritura. Lo hacemos con la máxima honestidad y por supuesto con la mayor profesionalidad.

Nuestro viaje comienza por:

JOAN RIBÓ

Auna firmeza, flexibilidad, resistencia a la frustración e ideales

En la escritura de Joan Ribó se observa que la firmeza se auna con la flexibilidad, lo que le permite enfrentarse a las realidades de una profesión, como es la política, complicada, competitiva y comprometida. Sabe tomarse su tiempo y además lo necesita. Tanto para ver la situación, tener una visión más amplia y detallada de lo que ocurre para poder elaborar la respuesta adecuada.

Esta es sin duda una de las características que se observa en su gesto gráfico. La distancia que pone a su alrededor para ganar orden y claridad. De hecho, para poder encontrar la medida justa de las cosas se requiere, como en su caso, silencio. En él encuentra las palabras correctas, se aleja momentaneamente de los acontecimientos que puedan afectarle y coloca a los demás en el lugar que les corresponde. Esta distancia que requiere para recuperar su fuerza, ver y adaptarse al presente no le exime de la ansiedad que le causa algún que otro acontecimiento.

En sus gestos se observa aplomo, afirmación y rechazo de las influencias susceptibles de trabar su voluntad de independencia. Aunque no siempre logra afianzarse como le gustaría, sobre todo al principio de cualquier nueva acción, finalmente, y con tesón logra imponerse al entorno y a sí mismo. De hecho, existe un fuerte sentido de la responsabilidad.

Pese a esa necesidad de prudencia, visible sobre todo en sus manifestaciones públicas, vive el momento presente. Es en el ahora donde se para, se frena y se prepara para el devenir, que no teme, pero tampoco busca. Se libera del determinismo para buscar su independencia y mantenerse a la escucha de sus impresiones e intuición. Esa reflexión, prudencia y toma de distancia le sirve para mantener el control y no dejarse arrastrar por el flujo de los acontecimientos.

Habitualmente es rápido a la hora de liberarse de lo que impide su libertad de pensamiento o acción, de lo que le estorba, por lo que puede modificar su respuesta. Está siempre preparado para captar un argumento nuevo, rectificar una idea o un acto, atenuándolo o reforzándolo.

Aunque su carácter es social y sabe integrarse en los equipos humanos siempre conserva su autonomía. Se situa a cierta distancia de los otros, no de los cercanos, dando un cariz más profesional a sus relaciones humanas. De hecho, rehuye los conflictos mostrando, ante ellos, una actitud conciliante y complaciente para evitar los golpes.

En su gesto gráfico se observa que es una persona que se sabe acomodar fácilmente a las circunstancias lo que atenúa su estrés. Resiste bien la frustración y sabe aprovechar las oportunidades. Esto le permite alcanzar lo que quiere y alejarse de lo que le entorpece. Reacciona con naturalidad ante los hechos sin alarmarse desmesuradamente, aunque sabe mantenerse en alerta.

Percibe de manera rápida más que profunda. Su inteligencia está asentada en el mundo de lo real y en el sentido de la rentabilidad. Pero a la vez sigue su instinto, su intuición que le da orientaciones para resolver los problemas. Sus conviciones son fuertes, como sus ideales y principios. A veces puede fallarle la fineza y el sentido de los matices, pero no es lo habitual.

Sabe liderar. Hay seguridad en su estilo de mando. En este sentido, es una persona activa en el mundo laborar que ve con rapidez y resuelve con la misma celeridad. Pero a la vez es tolerante y sus convicciones no son una barrera, no son absolutas. Es decir, hay firmeza, pero no imposición. Lo obstáculos, en muchas ocasiones, azuzan su combatividad, le estimulan. No teme el esfuerzo.

Es disciplinado, perseverante, tenaz y cuando tiene un objetivo claro lo sigue sin salirse del guion. De hecho, prefiere la luz a las sombras y busca las responsabilidades que le puedan valorizar.

Si bien esa necesidad de distanciarse de los hechos podría ser causa de despistes o distracciones; en este caso otros elementos de la escritura equilibran esta posibilidad. Por ejemplo, las normas, las reglas, la ley, que coinciden con sus ideales. En ellas Ribó encuentra seguridad y las sigue a rajatabla sin ponerlas en tela de juicio. Puede ser crítico con los cambios, y por el contrario, conservador con los valores tradicionales, aquellos que pertenecen a sus pensamientos y vivencias.

Hay utopía, principios, cierto nivel de introversión. En ambientes hostiles se reserva y actúa de forma cautelosa. Hay prudencia y vida interior. Incluso falta de malicia y cierta credulidad ante la habilidad ajena, pero sabe defenderse y afirmarse. También se aprecia tesón y tenacidad hacia la realización de planes y proyectos y una gran protección hacia su vida privada.

*No entramos a valorar el nivel de preparación y formación de la persona a través de la escritura por cuanto no forma parte de este tipo de análisis. Pero como reflexión podemos señalar que es una escritura en la que se aprecia un buen nivel de reflexión, flexibilidad y prudencia ante los avatares políticos. Y como político será disciplinado, perseverante y tenaz.

SANDRA GÓMEZ

Control, grandes ideales y realismo; un cóctel intenso

Realista, aferrada a lo cotidiano, con grandes sueños, ambiciones y espíritu de competición son características que resaltan en la observación de la escritura de Sandra Gómez. En la que también se ve que es una persona pragmática y concreta que intenta no estresarse con los problemas diarios. Pero no siempre lo consigue. En esos casos, cuando se altera, puede sorprender y tener reacciones menos maduras de las que de ella se espera.

En su escritura prima la prudencia, la determinación, la importancia del pasado y los orígenes, la necesidad de moverse por límites conocidos y calcular los riesgos que pueden surgir. Sin embargo, tiene capacidad para aventurarse, expandirse, crecer y llegar a ser quien ella sabe que es. Aunque para conseguirlo tiene que superar algunos hándicaps. Los mismos que impulsan su acción hacia el control y la reserva. A la vez la escritura dice que estamos ante una personalidad centrada en sí misma, con un gran mundo interior, imaginativa y un fuerte deseo de llevar adelante sus ideales.

Si bien tiene baja tolerancia a la frustración, sabe cómo evadirse de los problemas y reducir los conflictos que le perturban. Al evadirse también se aleja del sentido de pertenencia que tiene tan arraigado. Y lo hace trabajando, desarrollando una hiperactividad. Se vuelca en el trabajo con entusiasmo, con ganas de emprender y sobresalir. Sobreactividad para alejarse de lo común y encontrar su diferencia e individualidad. El gesto gráfico habla de fuerza de resistencia y voluntad de hacer que aplica con seguridad y éxito a su vida profesional.

Multiplica sus preocupaciones y contactos que le devuelven un sentimiento vivo de existencia. Asi pues, se exterioriza y renueva sus capacidades para impactar. Emprende más de lo que puede realizar. Sus intereses, deseos e impulsos sobrepasan la media practicable. Una vez conseguido un deseo pasa al siguiente. Los límites son para ella una amputación. La escritura dice que la persona está en búsqueda.

Asimismo hay una tendencia a optimizar los resultados y minimizar los fracasos lo que le permite atravesar las dificultades con confianza, aunque con cierta ingenuidad.

Resalta en ella la ambición, las ganas de ser más, tener más y hacer más para ver desde lo alto y ganar perspectiva. En su pasado, en sus raíces encuentra la energía y seguridad para resistir los cambios.

El comportamiento social es adecuado, a veces de complacencia. Es el gusto por la vida y la amabilidad natural. No obstante en la comunicación y en las relaciones con los otros se observan dos aspectos. Por un lado, una fuerte necesidad de los demás, de participar, de crear una red de participación racional, de multiplicar sus intercambios y reducir la distancia; por otro, el querer controlar tanto a sí misma como al entorno le puede perjudicar a la hora de comunicar. Aún así hay una buena sociabilidad.

Al sentir todo con tanta intensidad puede ser más vulnerable si no obtiene los resultados esperados, por lo que al intentar controlar puede reaccionar de manera desigual y desproporcionada. La expresión de si, el ritmo de acción y los juicios están poco modulados.

En términos generales se ve que es una persona realista, extrovertida, actual y centrada en los cotidiano que guarda sus reservas, por lo que se mueve con cierta prudencia en algunos ambientes. Aunque es una persona comprometida también le condiciona bastante «el que dirán». Pero a la vez sueña, y muchas veces a lo grande, por lo que si no consigue realizar sus ideales puede exasperarse y frustrarse.

Se desenvuelve bien en la acción donde disfruta y controla su energía y posibilidades con habilidad. A veces puede ser muy directa. Hay espíritu de lucha y cierta desconfianza. El espacio está lleno de su objetivo profesional, apenas queda hueco para nada más.

*No entramos a valorar el nivel de preparación y formación de la persona a través de la escritura por cuanto no forma parte de este tipo de análisis. Pero como reflexión podemos señalar que es una escritura en la que se aprecia buena sociabilidad, fuerza para realizar los proyectos y grandes sueños y expectativas de futuro.

FERNANDO GINER

Simpatía, afabilidad, muchas dudas y capacidad de improvisación

Personalidad afable, simpática y con encanto que muestra su gentileza allá donde va. Esto es, a priori, lo que muestra la escritura de Fernando Giner. Habla de alguien que tiene facilidad para relacionarse, es acogedor y tolerante con las opiniones contrarias. Y de alguien que se muestra en su vida personal como se observa en la pública por lo que no teme exponerse. Aunque, si bien no se observa doblez, sí cierta tendencia a orientar sus acciones hacia sus intereses y hacia sí mismo.

Por otro lado, da la sensación de que está donde quiere estar. No se observa que sea una persona excesivamente ambiciosa ni competitiva ni incisiva ni impostiviva. Hay más bien prudencia, algo de desconfianza y mucha duda.

En Giner, uno de los rasgos que destaca es la fluctuación en su confianza y en su valor. Este hecho, complica su capacidad para tomar decisiones, por lo que o bien se toma su tiempo para pensar qué hacer o lo «deja en espera» hasta que entra en escena su talento  para improvisar. Así que si bien su escritura dice que la persona tiene dudas, también que tiene grandes aptitudes para improvisar por lo que puede dar sopresas en cualquier momento al resolver con inmediatez lo que parecía atascado.

Se guía por los valores humanos, que para él son muy importantes, tanto a la hora de juzgar como de manifestar su opinión. Es hábil en la comunicación. Recurre a su encanto, cortesía y gentileza para vencer su inseguridad, contener su sensibilidad, que a veces la siente a ras de piel y vencer su falta de asertividad; que la necesita tanto para afirmarse como para tomar decisiones que, como lider político, le corresponde tomar. 

Puede haber tendencia a darles muchas vueltas a las cosas, a comparar situaciones presentes con algunas superadas, a volver sobre hechos falsamente resueltos, lo que retarda su acción, su puesta en marcha. A veces su pasado, le puede gastar una mala pasada. Al ser más afectivo que racional los sentimientos pueden intervenir en sus deliberaciones y en sus resoluciones.

Otra de las tendencias, que se observa en la escritura, es que suele recurrir a expresiones de contenido impreciso que pueden estar sujetas a diversas interpretaciones o a dobles sentidos y que son utilizados para desviarse de la verdad. Hay habilidad para comunicarse de forma indirecta y mucha diplomacia.

Su escritura muestra a una persona más generalista que especialista, más perseverante que combativo y muy sensible al ambiente de trabajo donde se desenvuelve su día a día y en el que evoluciona. Sabe adaptarse y aprender de los obstáculos. Ante ellos, recurre a su saber hacer, a la calma y a la negociación para salir de situaciones enconadas.

Tiende a buscar el consenso en la disputa, el término medio ante el conflicto, la resistencia pasiva ante la presión. Rechaza las confrontaciones directas y busca otras salidas a las fricciones y enfrentamientos. Al evitarlos se distancia para ver mejor, percibir lo que ocurre y elaborar mejor su respuesta.

Asimismo, esta postura le facilita resistir mejor al estrés que habitualmente le causan  los conflictos. Ante la discordia se desconecta de la realidad. Se aleja lo suficiente para evitar la frustración que le ocasionan los reveses. Para superar estas marcas y las contiendas cuenta con estrategias desarrollas que le funcionan

Así pues, estamos ante una persona práctica y comprensiva con habilidad para adaptarse a los imprevistos y que sabe adaptar la realidad a su comodidad. Si no consigue sus objetivos puede impacientarse y alterarse, pero le dura poco el enfado. De hecho, le cuesta sacar lecciones de las experiencias por lo que vuelve a repetir el error.

*No entramos a valorar el nivel de preparación y formación de la persona a través de la escritura por cuanto no forma parte de este tipo de análisis. Pero como reflexión podemos señalar que es una escritura en la que se aprecia capacidad de negociación en los conflictos y habilidades en la comunicación y en las relaciones con la gente.